17 . 11 . 2020

PODRIAS AFIRMAR QUE NO ERES CELOSO?

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¿Sabías que los hombres y mujeres de hace un millón de años ya sufrían de celos?

Esta respuesta natural ante la amenaza de perder una relación no son algo “malo” o negativo que debamos “controlar”, tal y cómo culturalmente se nos ha presentado, sino que, al contrario, debemos aceptarlos cómo un fenómeno universal propio de la especie humana.

En el artículo de hoy te mostraré qué son los celos, qué tipos existen y tips para aprender a gestionarlos y tener una relación más sana y saludable con tu pareja. 

 

¿Qué son?

Los celos son una respuesta emocional que surge cuándo una persona percibe una amenaza hacía algo que considera propio. Aunque podemos hablar de celos entre hermanos, compañeros, amigos etc., en este artículo nos centraremos en los celos hacía tu pareja.

Así que en este caso los celos son “la respuesta natural ante la amenaza de perder una relación interpersonal importante para la persona que experimenta los celos”.

Cómo respuesta natural los celos están presentes en cada uno de nosotros y no se trata de algo “ malo” ó negativo que debamos “ controlar” tal y cómo culturalmente se nos ha presentado, sino que al contrario debemos aceptarlos cómo un fenómeno universal propio de la especie humana y que se remontan a un millón de años atrás cuando hombres y mujeres debían permanecer atentos a sus conquistas, para evitar que otras personas ocuparan su lugar.

Los celos ¿ buenos o malos?

Todos podemos llegar a sentirlos ya que forman parte de nuestra humanidad, pero es cierto que no con la misma intensidad . Sentirlos por tanto es natural y no representan ningún inconveniente siempre y cuando no represente un sufrimiento personal.  Así que todos somos celosos de alguna manera.

La diferencia precisamente la marca el sufrimiento. Cuando esto ocurre se habla de celos patológicos o celopatía. Llevados al extremo resultan una patología muy autodestructiva. Quién lo sufre “ vive en un estado de infelicidad” en función de sus miedos, sospechas de traiciones y engaños que en muchas ocasiones son completamente infundados.

La mayoría de los especialistas comparten que sentir celos en un cierto nivel es normal y hasta útil para fortalecer la unión de una pareja, pues la misma palabra celo significa “ cuidado hacía una causa o persona”, pero llevados al límite son capaces de destruirnos a nosotros mismos, a los demás y a nuestras relaciones personales.

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¿ Cómo reconocer si somos celosos?

Es en realidad un sentimiento muy difícil de reconocer. En psicología se habla de que son pocos los que reconocen el problema y alrededor del 20% los que piden ayuda profesional.

Esto ocurre en parte porque los celos cuentan con una fama muy negativa y eso complica el que los aceptemos cómo algo natural.  Y por otro lado en muchas ocasiones, los hemos convertido en una forma habitual del comportamiento y llegamos a creer que son “ adecuados” y que es “ normal “ lo que pensamos, lo que sentimos  y finalmente justificamos el como actuamos.

No hay que olvidar que el cerebro siempre busca la conformidad de lo que pensamos aunque sea erróneo. Se ha confirmado biológicamente que una persona celosa siente una sensación de euforia cuando cree descubrir que la persona le está engañando. Está programado para encontrar confirmación a lo que cree o sospecha.

Es imprescindible aceptar y reconocer que algo nos está pasando y que no nos estamos comportando de una forma coherente con la persona a la que decimos amar..

Señales para saber si sufrimos celos tóxicos o patológicos

Ya sabemos que todos somos celosos por naturaleza. Pero cómo saber si estoy realmente convirtiéndome en un celoso patológico:

  • Cualquier desviación de tu día a día por causa de tus celos. Por ejemplo, cuándo dejas de hacer lo que tenías previsto para mirar el móvil de tu pareja, para seguirla u otro tipo de comportamientos. Lo que aquí surge es una necesidad imperiosa de calmarlos y es por tanto una de las señales más importantes.
  • Cuando la mayoría de los pensamientos de tu día están relacionados con qué estará haciendo tu pareja, dónde o con quién.
  • Cuando tienes la necesidad de hacerle “ un interrogatorio “ porque las respuestas que te dan no calman tus celos, no crees en tu pareja o incluso dudas de si te quiere.
  • Empiezas a buscar evidencias que demuestren tus “ sospechas” ( recurres a personas para que controlen a tu pareja, buscas formas de controlar sus rutas e itinerarios, te obsesionas en revisar sus objetos personales etc)

Si te reconoces en alguno o más de estos comportamientos debes empezar a pensar que es posible que estés ya en el extremo de los celos patológicos.

El miedo a perder hace que perdamos

Si tu pareja no está en ese extremo es muy posible que se sienta injustamente tratado y se aleje de ti. A nadie le gusta sentirse perseguido, cuestionado ó acusado de forma constante y más sino hay realidad en las acusaciones o dudas, sino que es fruto de lo que “ cree tu mente”.

Si tu pareja es el objeto de tus celos, si hace tiempo que los sufre y todavía sigue a tu lado debes reflexionar acerca de los motivos que lo sostienen, es muy probable que con una buena conversación descubras muchas cosas que te harán recordar la parte de la realidad que en ocasiones los celos no nos dejan ver.

¿Qué hacer para gestionar celos?

Una vez somos conscientes de que estamos próximos o estamos en una conducta de celos patológicos:

  • Preguntarse de qué te aleja estar en ese estado emocional que hace no sólo que sufras, sino que genera el sufrimiento de la persona a la que amas.
  • Reflexionar a cerca de qué puede ocurrir si permaneces ahí. Pensar que tu pareja puede llegar a su límite y puedes llegar a perderla por mucho que te quiera, sino corriges lo que piensas y cómo actúas.
  • Volver a confiar en tu pareja. Una persona deja de querer estar contigo cuando se siente controlado, acosado y acusado.
  • Aceptar que las parejas no permanecen juntas por control, que no existe la forma de saber si la persona seguirá o no a tu lado.
  • Fomentar nuevos comportamientos que te ayuden a tener más posibilidades de que la relación continúe por voluntad de ambos.
  • Mejorar tu autoestima para recuperar y conectar con tu valor personal. Saberte digno de ser amado. Fortalecer tu amor propio te ayudará a alejarte de las inseguridades que causan los celos.

“Decir que si no hay celos no hay amor es del todo cultural. En una relación de pareja sana los celos son naturales, y no se llega a cruzar el límite porque hay confianza y, por lo tanto, se cree al otro y no se duda acerca de dónde está o qué está haciendo. Tras los celos suelen estar las inseguridades y es justo en lo que debemos profundizar para salir de ese miedo a perder al ser amado. Cuando lo consigues el sufrimiento desaparece y te sientes infinitamente más libre y feliz”

¿Estás sufriendo celos y no sabes cómo gestionarlos? 
¿Te gustaría ponerle límites a tu pareja, pero no encuentras la manera de hacerlo? 

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